Tras rendirse por primera vez el Examen de Acceso a la Educación Superior (EAES), las expectativas sobre la asignación de cupos en las universidades e institutos tecnológicos del país no han cambiado.

Al igual que en su momento con la prueba Ser Bachiller, cada alumno pudo escoger de 1 a 5 opciones de carrera, en orden de prioridad según sus intereses, aptitudes y vocación. En esta selección de carrera también debían considerar las instituciones, las ciudades y modalidades donde se ofrecen las carreras seleccionadas.

Una vez terminado el proceso de asignación de cupos, que toma en cuenta el puntaje del estudiante en el EAES, su record académico y las políticas de discriminación positiva, los alumnos están en libertad de aceptar o rechazar el cupo asignado.

Si bien cada universidad y carrera manejan un puntaje “necesario”, este es tomado como el puntaje mínimo pues, si todos los cupos que oferta la carrera son postulados con alumnos con mayor puntaje, son ellos a quienes se les asignará un cupo.

Por ejemplo, para conseguir un cupo en la carrera de Medicina de la Universidad Central se necesitan un puntaje promedio de 940/ 1000. Si esta carrera ofrece 800 cupos semestrales, solo 800 estudiantes que tengan como mínimo 940 puntos serán los considerados para un cupo.

Es así que desde los inicios del examen Ser Bachiller, y ahora con el EAES, los estudiantes tienen mecanismos para postular a las carreras más demandas:

  • Seleccionando la misma carrera de su interés en diferentes universidades
  • Seleccionando la misma carrera en la misma universidad, pero en diferentes jornadas o modalidades
  • Seleccionando carreras de diferente nivel: tercer nivel, técnicas o tecnológicas
  • Seleccionando carreras de la misma área de conocimiento (afines)

A causa de la crisis causada por la COVID-19, las universidades se mantienen en clases virtuales, aunque varias ya han recibido la autorización del COE nacional para implementar planes piloto para el regreso a las aulas.