Los primeros datos

El 10 de enero de 2020, un niño de 11 años, de 6to grado de primaria, abre fuego en la escuela privada Colegio Cervantes de Torreón, Coahuilla.

Tras matar a una maestra y dejar seis heridos, se quitó la vida.

Según relataron las autoridades, José Ángel llegó al salón de clases y cerca de las 8:20 horas pidió permiso para ir al baño. Luego de 15 minutos la maestra acudió a ver qué pasaba, al salir, se topó con el niño afuera del baño. El menor portaba dos armas, disparó contra la maestra y otros compañeros para después suicidarse.

En el lugar de los hechos fueron hallados nueve casquillos percutidos, de ellos ocho de calibre .40 y uno de calibre .25.

El gobernador Miguel Ángel Riquelme, en rueda de prensa confirmó que los 6 heridos son 5 alumnos y un maestro de educación física. La maestra que falleció en el tiroteo es María Medina de 50 años de edad.

Las armas utilizadas en el tiroteo pertenecían al abuelo paterno de José Ángel.

Los heridos que fueron trasladados al Sanatorio Español de Torreón, son:

  • Omar Saldívar, profesor de educación física de 40 años, quien escuchó los disparos y se acercó al lugar;
  • Mario, de 7 años, con un disparo en el abdomen;
  • Luciana de 13 años, con una herida en el pie derecho;
  • María Fernanda, de 7 años, con una herida en el abdomen;
  • Luis Fabián de 8 años, con un disparo en el abdomen; y,
  • Carlos Alejandro de 13 años, con heridas en los pies.

Todos los heridos se recuperaron y posteriormente fueron dados de alta.

Las reacciones:

En redes sociales, la Secretaría de Educación Pública lanzó un comunicado sobre los actos de violencia ocurridos en el Colegio Cervantes de Torreón.

A través de redes sociales, la ONU lamentó los hechos que se registraron el Torreón.

Contexto familiar

Una vez iniciadas las investigaciones, las autoridades descubrieron que el entorno familiar que rodeaba a José Ángel era nocivo y podría haber influenciado su comportamiento.

De acuerdo con el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), Santiago Nieto, y el Secretario de Gobierno de Durango, Adrián Alanís, el entorno familiar del niño hay personas involucradas con el narcotráfico, lavado de dinero y muertes violentas.

Tras la muerte violenta de su madre, José Ángel vivía con sus dos abuelos paternos. Yezmine Natali Betts, habría sido degollada en 2010. Las autoridades indicaron que ella sostuvo una relación personal con Arturo Hernández González, El Chaky, principal sicario del Cártel de Juárez en La Laguna.

José Ángel Ramos Jiménez, alias “El Pollo Ramos”, es padre del atacante. Estuvo preso en Estados Unidos por posesión y distribución de 31 kilos de metanfetamina, y fue sentenciado a cuatro años en la prisión federal Big Spring, en Texas. Además, la Unidad de Inteligencia Financiera de México lo investiga por lavado de dinero y fraude fiscal.

José Ángel Ramos Saucedo, identificado como abuelo del atacante. Las autoridades indicaron que en sus cuentas se encuentran 121 millones de pesos de flujo en efectivo hacia empresas y tiene recepción de flujos de efectivo por 24 millones de pesos en sus propias empresas.

Por su parte, la señora Rebeca Jiménez, abuela del atacante, tiene la adquisición de tres camionetas de lujo blindadas, transferencias de dinero hacia Estados Unidos y un problema de defraudación fiscal.

De acuerdo con el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), Santiago Nieto, «ni la abuela, el abuelo, ni el hijo presentan declaraciones fiscales” esto se trataría de un tema de lavado de dinero y de fraude fiscal.

Ramos Saucedo fue detenido pues eran suyas las dos armas que utilizó su nieto. Se lo acusa por el delito de homicidio calificado con alevosía y ventaja, por omisión de una acción jurídicamente debida, derivado de su carácter garante y por deber de solidaridad social con la víctima, la maestra María Assaf Medina, así como con su propio nieto. De ser hallado culpable, podría ser condenado a entre 18 y 35 años de cárcel.

José Ángel, ¿un Columbiner?

El 20 de abril de 2019 se cumplieron 20 años del tiroteo perpetrado por dos estudiantes de la escuela secundaria de Columbine, en Littleton, Colorado. Entraron armados con un rifle, un revólver dos escopetas y comenzaron a disparar indiscriminadamente a sus compañeros, principalmente en la cafetería y la biblioteca.

Eric Harris y Dylan Klebold mataron a 12 estudiantes y un profesor antes de suicidarse.

Dylan vestía pantalón y camiseta negra; Eric vestía pantalón negro, tirantes y una camiseta blanca que tenía escrito “Natural Selection”.

En aquel momento, la matanza de Columbine fue el tiroteo más letal jamás ocurrido en un centro escolar en EE.UU.

Lastimosamente, esta tragedia inspiró a numerosos imitadores y despertó la fascinación sobre los autores de la masacre. Así, la palabra Columbiner la utilizan quienes comparten su pasión por este hecho y sus autores.

En el caso del tiroteo en el colegio Cervantes, José Ángel pidió permiso para ir al baño y cambiarse el pantalón.

Tras quitarse el uniforme, el atacante regresó al salón de clases con dos armas en las manos y vestido con pantalón negro, tirantes y playera blanca a la que el mismo le escribió la leyenda “Natural Selection”.

Las investigaciones no han confirmado ni desechado estas sospechas.

¿De qué se trata la Mochila Segura?

Tras la tragedia, el Colegio Cervantes dio a conocer que los padres de familia se negaron a realizar el operativo Mochila Sana y Segura bajo el argumento de que “ellos revisan diariamente el contenido de las mochilas de sus hijos”. Esto a pesar que la Secretaría de Educación Pública (SEP), indica que todas las instituciones que forman parte de la dependencia, deben contar con ese programa de revisión.

Inicios

El operativo “Mochila Segura” se desarrolló originalmente tras la creación del Programa Nacional Escuela Segura, en 2007 y durante la gestión de Alonso Lujambio, al frente de la Secretaría de Educación Pública. El objetivo del programa es reforzar en las escuelas un ambiente sin violencia y que las instituciones públicas y privadas lleven a cabo la revisión y vigilancia dentro de las instalaciones.

Para ello, se busca la participación coordinada de los directivos, profesores y padres de familia. Los padres de familia deben asegurarse de que sus hijos no posean objetos que puedan afectar la salud física o moral de la comunidad estudiantil. Por su parte, en la institución educativa se inspeccionan las mochilas de los estudiantes para constatar que éstos no porten objetos que puedan utilizar para agredir, como armas o sustancias tóxicas.

Esta revisión se realiza de manera aleatoria a los alumnos que ingresen a la escuela y deberá contar con el consentimiento del estudiante, sus padres y/o tutores, con el fin de salvaguardar el derecho de intimidad de los estudiantes.

En caso de que se llegue a encontrar alguno de los objetos no aptos para ingresar en las instituciones, estos se resguardará; posteriormente, se notificará a los padres o tutores y no se podrá sustraer del plantel hasta que se notifique a la autoridad inmediata superior y se determine las acciones a realizar.

El 9 de enero de 2020, un día antes del tiroteo en el colegio Cervantes de Torreón, La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), notificó que reasumirá su competencia para revisar un amparo promovido en 2017 por padres de familia de dos escuelas de la Ciudad de México, que alegan que este programa viola derechos humanos e intimida a los menores.

Tras el tiroteo, la Secretaría de Educación Pública (SEP), aseguró que el operativo Mochila Segura será evaluado en colaboración con la Comisión Nacional de Derechos Humanos, a fin de prevenir este tipo de violencia.
“La SEP intensificará la promoción de la cultura de la paz en todas las escuelas del país, y el respeto a todos los que integran las comunidades escolares. Se evaluará el programa junto con la Comisión Nacional de Derechos Humanos, a fin de prevenir este tipo de hechos”, afirmó la dependencia por medio de un comunicado.

Por su parte, Juan Martín Pérez García, el director de Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), está en desacuerdo con la aplicación de este programa. Tras el tiroteo, expresó su consternación por el lamentable hecho, pero al mismo tiempo pidió que no se lleve a cabo esta práctica que ha sido muy cuestionada y que tiene controversias judiciales por presuntamente violar los derechos de los niños. “Esto no ha solucionado el problema”, aseguró.

«Este pequeño de 11 años nació en un país en guerra; nuestra sociedad reproduce esta dinámica armada y claramente se tiene el mensaje de que las cosas se resuelven con violencia”, añadió el activista.

Listado de objetos no aptos para ingresar en las instituciones.

Otros tiroteos en escuelas de México

Los tiroteos en escuelas y colegios, perpetrados por estudiantes o individuos externos a las instituciones educativas, han dejado de ser hechos aislados en México

A continuación presentamos un recuento, empezando por los más recientes:

2020 – 10 de enero

José Ángel R. de 11 años dispara contra dos profesores y cinco alumnos, como resultado fallece la profesora María Medina de 50 años de edad y el niño se suicida.

2018 – 23 de febrero

Narcomenudistas se enfrentan dentro del campus de Ciudad Universitaria, al sur de la Ciudad de México. La riña dejó dos hombres gravemente heridos, de 20 y 29 años de edad, los cuales fallecieron más tarde en la Clínica 8 del Instituto Mexicano del Seguro Social.

2017 – 18 de enero

Federico G. de 15 años, disparó contra una profesora y otros tres compañeros dentro de un aula del Colegio Americano del Noroeste, en Monterrey, Nuevo León. Después se disparó en el mentón y falleció horas más tarde en el hospital. La profesora, Cecilia Cristina Solís, de 24 años, murió dos meses después en el hospital. Los otros tres alumnos lograron sobrevivir, aunque dos de ellos con daño neurológico.

2017 – 25 de marzo

Gerardo, de 17 años, detonó por accidente una pistola calibre 22 tipo pluma dentro del plantel número 13 del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep), en la alcaldía Azcapotzalco, en la Ciudad de México. Como resultado lesionó a un compañero en el muslo.

El arma fue comprada a través de Facebook y luego del incidente, el joven tiró el arma en un bote de basura del plantel en donde fue encontrada más tarde. Tanto el agresor como la víctima aceptaron que se trató de un accidente.

2014 – 6 de mayo

Édgar Y., de 15 años, disparó contra su compañero Ricardo Alvarado Ordóñez, de 13 años de edad, dentro de la Escuela Secundaria 574, Gustavo Baz Prada, ubicada en el municipio de Atizapán, Estado de México. Alvarado falleció en el hospital. El agresor fue sentenciado a 8 años de prisión.

Según las autoridades del plantel, Edgar logró sortear el operativo ‘Mochila Segura’, escondiendo el arma en la manga del suéter.

2007 – 13 de junio

Fernando M., de 50 años, se identificó como padre de familia e ingresó armado al colegio privado Winston Churchill School, ubicado al sur de la Ciudad de México; ahí buscó y disparó en el rostro de la directora de preescolar, Carla Jiménez Baños, de 36 años, causándole la muerte.

El agresor fue detenido, enjuiciado, declarado culpable y sentenciado a 50 años de cárcel.