La materia gris cumple la función vital de ser la receptora de  la información y la encargada del pensamiento. Un estudio realizado en 2017 indica que el volumen de esta materia o sustancia gris merma desde la infancia a la adultez temprana, pero su densidad aumenta.

Mientras las mujeres muestran un menor volumen cerebral, proporcional a su tamaño más pequeño, presentan una densidad de materia gris mayor que los hombres, lo que podría explicar por qué su rendimiento cognitivo es comparable.

Son comportamientos y compensaciones naturales descubiertas por investigadores de la Universidad de Pensilvania. Según Ruben Gur, autor principal del estudio, explica: “Nuestros resultados sugieren que una disminución de volumen asociada a la edad podría compensarse aumentando la densidad de materia gris durante la adolescencia, y un volumen más bajo en las mujeres podría compensarse con una mayor densidad en todo el cerebro”.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores analizaron el cerebro de un total de 1.189 jóvenes con edades comprendidas entre los 8 y los 23 años mediante tomografía por resonancia magnética. “Esta nueva descripción del desarrollo cerebral puede ayudarnos a entender mejor la relación entre la estructura cerebral y el rendimiento cognitivo”, señala Efstathios Gennatas, otro de los autores del trabajo mencionado por ‘Investigacion y ciencia.es, en la nota ‘La densidad de la sustancia gris aumenta durante la adolescencia’.

La materia gris está en el cerebro y la columna

Materia gris o sustancia gris es el elemento de ese color que constituye ciertas zonas del sistema nervioso central.

La materia gris se encuentra en toda la superficie cerebral, pues compone la corteza del cerebro, la zona más desarrollada, más compleja y de mayores conexiones de todo nuestro aparato nervioso. También se encuentra en los ganglios basales, en lo profundo del cerebelo y en las áreas del tálamo y el hipotálamo.

Dijimos que, según los expertos, la materia gris del cerebro cumple con la función vital de ser la receptora de la información y la encargada del pensamiento, es decir, del raciocinio y la memoria en sus diversas áreas y acepciones. Desde la capacidad lingüística, la percepción, la interpretación, la abstracción y un enorme etcétera de funciones mentales y cognitivas, todas dependen de la materia gris y las conexiones entre sus múltiples tipos de neuronas.

La materia también se encuentra en el interior de la columna vertebral donde opera como reguladora y selectora de la información que será transmitida hacia el cerebro, pero también de fuente de impulsos inmediatos y de la llamada “memoria corporal” que permite que todas las reacciones no deban provenir desde el cerebro y aligera así la labor de procesamiento nervioso.

Importancia de la materia gris

Se han visto casos médicos de personas lesionadas en regiones del cerebro ricas en materia gris, y se ha notado el impacto que dichas lesiones pueden y suelen tener en diversas áreas del funcionamiento cognitivo humano: la capacidad del lenguaje, la memoria a corto o largo plazo, la capacidad asociativa, el aprendizaje, etc.

Gracias a ello se sabe que la materia gris es justamente la porción del sistema nervioso que permitió el surgimiento de modelos de pensamiento complejos, creativos y abstractos en la humanidad primitiva. De modo que no bastaba con poseer un cerebro de mayor volumen para poseer una inteligencia humana, sino que se requería de un cerebro con abundante materia gris y con una corteza rugosa, que propicie numerosas conexiones entre las neuronas que la componen, se dice en ‘Concepto de Materia Gris’.

Por las funciones importantes que cumple, se considera a la materia gris un símbolo de inteligencia.

@MarianaNeiraL

Fuentes: Gennatas, E. D., Avants, B. B., Wolf, D. H., Satterthwaite, T. D., Ruparel, K., Ciric, R., … & Gur, R. C. (2017). Age-related effects and sex differences in gray matter density, volume, mass, and cortical thickness from childhood to young adulthood. Journal of Neuroscience37(20), 5065-5073.